Mirando los Los Planetas

En el cielo nocturno, al amanecer o al atardecer, es cuando podemos divisar a simple vista o con ayuda de prismáticos los planetas de nuestro sistema solar. Siempre es un misterio imaginar lo lejos que están y como pueden estar ahí “flotando” en la inmensidad del cielo.

Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno son los cinco planetas del sistema solar que podemos observar a simple vista, sin necesidad de utilizar ningún tipo de artilugio como un telescopio. Ver planetas en el cielo es una tarea entretenida, solo necesitamos ciertas condiciones para que nuestros ojos puedan apreciar estas maravillas del universo.

Planetas del Sistema solar. Wikipedia cretive commons


Para su observación nos será muy útil ciertas “apps” que podemos descargar en la tablet o en el móvil. Yo suelo usar “Sky map” que me informa de las constelaciones, posición de los planetas y otros datos de cierto interés para localizar astros en el cielo.

Los prismáticos nos ayudan a localizar algunos objetos más difíciles de ver a simple vista como las lunas de Júpiter por ejemplo.

El telescopio es imprescindible para percibir los anillos de Saturno, que es uno de las escenas más impactantes de nuestro sistema solar o ciertos detalles de los planetas como Júpiter o Marte.

Para su fotografía se puede utilizar una cámara de fotos réflex para imágenes de gran campo o una cámara acoplada al telescopio o cámaras de vídeo que graban la escena con seguimiento ecuatorial y que, tras pasar posteriormente por un programa de postprocesado, apilan las imágenes y obtienen fotos realmente increíbles.

Mercurio

Este planeta es el más cercano al Sol, a parte de ser el más pequeño de sus homólogos. Tiene un parecido a la Tierra, pues su composición es del 70% de elementos metálicos y el 30% restante corresponde a silicatos. Además, al igual que sucede con la Luna, Mercurio presenta un gran número de impactos de meteoritos.

Imagen del planeta Venus justo antes del amanecer junto a la Luna y el planeta Marte que se sitúa justo encima de la Luna. Sierra de Baza 2015

Venus

A Venus le corresponde el puesto número dos en cuanto a distancia con respecto al Sol. Dentro de los Planetas del Sistema Solar, suele denominarse a Venus como el planeta “hermano de la Tierra” debido a su parecido, tanto en tamaño como en masa y su composición de tipo terrestre y rocoso. Pero las condiciones de vida son nulas debido a su temperatura.

Venus observado a simple vista desde la Sierra de la Sagra, antes del amanecer aparece como el punto más luminoso del cielo. (Sierra de la Sagra, 2014)

Tierra

La Tierra es el tercer planeta del sistema solar y el único hasta la fecha donde se pueden dar las condiciones necesarias para la vida animal y vegetal. Es por tanto la “nave” que nos conduce a través del universo. Está formado por agua en la mayoría de su superficie y se estima que una octava parte de la superficie de la Tierra es apta para su ocupación por los seres humanos.

Marte

Marte es el segundo de los planetas del Sistema solar de menor tamaño, después de Mercurio. Desde hace tiempo es comúnmente conocido como “planeta rojo”, fruto del color rojizo que adquiere por el óxido de hierro en la mayoría de su superficie. Su tamaño es casi la mitad del de la Tierra y su gravedad un 40% menor, lo cual lo hace prácticamente inhabitable según las últimas investigaciones de la NASA.

Imagen de una alineación planetaria con la luna. Sierra de Baza 2015

Júpiter

Júpiter es el planeta del Sistema Solar que recibe su nombre por el Dios Zeus de la mitología griega (Júpiter en mitología romana) es, precedido por el Sol, el planeta con mayor cuerpo celeste. Tiene un tamaño de 1300 veces mayor que la Tierra. Como cuerpo masivo gaseoso, su composición está formada básicamente de hidrógeno y hielo. Como dato curioso, es considerado el planeta más antiguo del Sistema Solar, precediendo al Sol inclusive.

Saturno

Es famoso este planeta del Sistema Solar por su imponente brillo procedente de sus anillos que rodean al planeta. Galileo lo avistó por primera vez en el año 1610. Prácticamente todo el planeta (un 96%) está formado por hidrógeno y el 3% restante de hielo.

Urano

Este planeta está considerado el primero en ser descubierto mediante un telescopio. Su composición es muy parecida a la de sus hermanos Saturno y Júpiter, puesto que está formado por helio e hidrógeno, así como de agua, amoníaco y metano pero en cantidades mayores. Una peculiaridad de este planeta del Sistema Solar es su atmósfera, con las temperaturas más bajas de todo el Sistema, alcanzando la mínima de -224 grados Celsius.

Neptuno

Neptuno fue descubierto hace unos dos siglos por Urbain Le Verrier, John Couch y Johann Galle, allá por el año 1847. No obstante, algunos historiadores y astrónomos sostienen que el célebre Galileo Galilei ya observó este planeta por el año 1612, dato todavía sin confirmar. El planeta Neptuno está compuesto de roca fundida, agua, metano, hidrógeno, hielo y amoníaco líquido.

Venus es la primera luz que aparece en el cielo al atardecer. Visto desde Sierra Nevada en 2010