Observación y fotografía de invertebrados

Los invertebrados son un grupo muy numeroso de especies que carecen de esqueleto en su anatomía. Observar diferentes clases de insectos puede ser una tarea entretenida, pero la fotografía siempre nos ayudara a identificar especies que no conozcamos.

La observación y la fotografía de estos pequeños seres se basa en una reglas más o menos similares.

Fotografiando mariposas:

Cuando llega la primavera y el verano podemos disfrutar de la explosión de vida que sucede en los campos nuestras montañas. Se trata de un periodo en el que las orugas se transforman en seres alados que vuelan y revolotean sobre las flores en busca de alimento.

Los colores de las alas de las mariposas y de los cuerpos de las libélulas han fascinado a la humanidad desde la antigüedad. Estos colores pueden variar durante su observación debido a que disponen de elementos iridiscentes (que reflejan la luz solar) pero en cualquier caso son verdaderas maravillas de la naturaleza.

Una vez que nos desplacemos a una zona rural en la que haya presencia de flores no tardaremos en descubrir el movimiento de insectos alados. La belleza de las mariposas y libélulas merecen una atención especial, las primeras por la vistosidad de sus alas y las segundas por el de sus cuerpos.

Las mariposas abundan en casi todos los hábitats, paramos de montaña, colinas con flores y zonas de baja y alta montaña como Sierra Nevada, donde es posible avistar muchas especies de mariposas a una altura considerable.

Las libélulas u odonatos son insectos esencialmente veraniegos. Son unos animales fascinantes, con unas características biológicas que nos facilitan su observación. Los adultos de las libélulas están entre los insectos más grandes y espectaculares: sus extraordinarios coloridos, sus fenomenales acrobacias en el vuelo y sus peculiares características biológicas hacen de ellas unos seres fascinantes. Esos colores en sus abdómenes son claves para la diferenciación de las especies siendo relativamente fáciles de reconocer con un poco de práctica.

Los caballitos del diablo y las libélulas prefieren zonas más húmedas, preferiblemente de agua dulce como como ríos, acequias, estanques y humedales.

Aunque solo verlos ya nos proporciona una experiencia singular, podemos dar un paso más allá y tratar de identificar las especies más comunes que habitan el lugar donde vivimos para lo cual podemos utilizar una guía de identificación y una cámara fotográfica.

En Granada hay varias zonas donde poder localizar a estos fascinantes insectos, por ejemplo: El humedal de Suárez en la vega de Motril, el humedal del Padul, las riberas del río Fardes y el arroyo de Prado Negro en la Sierra de Huetor, el valle del río Castril y las acequias tradicionales de la Alpujarra que discurren por el Valle del Poqueira.

En la fotografía de invertebrados como arácnidos, mariposas, libélulas, escarabajos, etc….  se utilizan técnicas fotográficas con materiales específicos como los objetivos invertidos, las lentes de aproximación, los tubos  o fuelles de extensión y los objetivos macro, que están especialmente diseñados para este tipo de fotografía  proporcionando una mayor calidad. Este tipo de ópticas tienen un gran factor de ampliación del motivo desde la escala real 1:1 hasta incluso cinco veces superior al tamaño real 5:1 .

Rail de enfoque utilizado para trabajar con lentes “Macro” y escenas con insectos. Nos permiten enfocar el sujeto de forma precisa.

Una vez localizado el sujeto conviene conocer sus costumbres. Si conocemos cual es el momento más oportuno para fotografiar una especie mejorará el trabajo realizado; por ejemplo, saber que un insecto-palo se camufla con el color de su entorno puede ayudarnos a realizar tomas enfatizando esta habilidad. Saber que las mariposas se mueven menos a las primeras horas del día, antes de que suba la temperatura, ayudará a realizar tomas de forma más cómoda…etc.

Las mariposas son muy fotogénicas

El uso de lentes con mayor distancia focal  aumenta las garantías de éxito al poder trabajar a mayor distancia del sujeto. Evidentemente que a mayor distancia focal y luminosidad también es mayor el desembolso económico.

El uso del flash es importante sobre todo para trabajar con diafragmas muy abiertos (por encima de f16) caso de que queramos mantener una buena velocidad de obturación que evite fotos movidas.  Mejor  si utilizamos más de uno y en dirección oblicua a la línea del objetivo para evitar imágenes demasiado planas.

También es correcto utilizar una fuente de luz sin sombras como la del flash anular. Es problema de este tipo de flashes es que no permiten mover la fuente de luz lejos del objetivo, pero a cambio son muy compactos, lo que se agradece si hay que transportar el equipo por el campo.

Los tubos de extensión nos permiten acercarnos más al sujeto fotografiado

Los tubos de extensión reducen la distancia mínima de enfoque del objetivo macro, obteniendo rangos de ampliación por encima del 1:1. Para trabajar con ellos es conveniente utilizar otro accesorio: el carril de enfoque, que nos permitirá enfocar con mayor precisión.

Insecto- palo camuflado con el entorno

Al fotografiar insectos es conveniente destacar alguna de sus cualidades, como era el caso de este insecto palo (Empusa pennata) que tiende a camuflarse adoptando el mismo color de la vegetación donde se posa para evitar ser descubierto por sus predadores y por sus víctimas.