Observación y Fotografía de mamíferos

Observar la fauna en libertad es una grata experiencia, pero la dificultad radica en saber dónde encontrar mamíferos en libertad para poder observarlos y fotografiarlos. La fauna se ha hecho esquiva al hombre siendo sus hábitos principalmente nocturnos y crepusculares.  Son muchas la señales que podemos encontrar en el campo que denotan su presencia  como rastros, excrementos, huellas, etc.. que nos pueden servir para adivinar donde suelen pasar  algún momento del día.

Todos los animales tienen preferencia por unos determinados alimentos  o por beber aguan en una determinada fuente, estos datos nos deben de servir para orientar la zona donde podemos encontrar algunas especies que habitan cerca de nosotros pero que no se dejan de ver con facilidad.

El uso de prismáticos nos ayuda a localizar aves en libertad

El uso de prismáticos y el rastreo en busca de indicios nos pueden ayudar a detectar donde habita una determinada especie. El trabajo puede ser costoso, pero es la mejor manera de tener posibilidades de poder fotografiar nuestro objetivo en el futuro. Conseguiremos mayor satisfacción si somos nosotros, con nuestra paciencia, trabajo de campo y constancia los que conseguimos localizar una especie y fotografiarla. Cuando ya pasado un tiempo razonable no seamos capaces por limitaciones de tiempo o equipo, cuando ya acudamos a otras personas o empresas especializadas que nos faciliten el trabajo de localización.

Sin duda que es de gran ayuda conocer las costumbres de cada una de ellas, para lo cual existen guías de campo y documentales que pueden orientarnos en nuestra búsqueda. Hablar con biólogos experimentados, pastores, agentes forestales y personas que están unidas al medio ambiente también son importantes ayudas en este sentido.

Huellas de conejo en la nieve. Saber interpretar estas señales nos puede ser útil para localizar la fauna en libertad.

El camuflaje con el Hide

El hide o aguardo camuflado, es un habitáculo portátil donde permaneceremos sentados, tumbados o de pié a la espera de ver poder observar y fotografiar la fauna salvaje a corta distancia. Su función principal es la de pasar desapercibidos y obtener más posibilidades de que se acerque la fauna, estando más o menos cómodos durante largas esperas, algunas de ellas con lluvia, calor o incluso nieve. Hoy día se comercializan hides para la fotografía de naturaleza, otra opción es fabricarlo nosotros mismos con tela y algunos listones de aluminio ligero.

Hide portátil para una persona sentada

Existen diferentes tipos de hides, desde los de tipo iglú para una o dos personas,  el hidro-hide para fotografiar fauna acuática, hasta los fabricados para permanecer tumbados en el suelo en busca de perspectivas más impactantes, pasando por los hides fijos que podemos encontrar en los humedales para la observación de especies acuáticas.

Hide fijo para dos personas

 Dentro del hide se debe procurar no hacer ruido y no asomar el objetivo excesivamente por la ventana a ser posible. Una vez dentro y tener la cámara sobre el trípode, es conveniente preparar el encuadre y la exposición correcta ya que la fauna puede pasar muy rápido y debemos estar preparados para tomar fotografías con agilidad. La ventaja del hide es que nos permite fotografiar la fauna en libertad sin molestarla encontrando escenas muy naturales.

Hidrohide para fotografía de aves acuáticas

El camuflaje del fotógrafo

El fotógrafo de naturaleza en muchas ocasiones, debe el éxito de la fotografía a la capacidad de pasar desapercibido en el entorno natural. Para ello es conveniente utilizar ropa de colores discretos, preferentemente de tonos verdes, ocres y en general tonos lo más parecidos a los que nos vamos a encontrar en el campo. Pero el vestuario no es suficiente, para fotografiar bien la fauna, es necesario estar muy cerca de ella; incluso trabajando con un teleobjetivo muy potente nos damos cuenta de que es insuficiente para llenar nuestro encuadre con el animal. Por ello es necesario que nos podamos acercar  pasando lo más desapercibidos posibles.

Esto se consigue utilizando el hide, que, como he mencionado anteriormente, es un habitáculo de tela donde se ubica el fotógrafo en su interior, normalmente sentado en una silla plegable, para realizar largas esperas esperando a la fauna. Además del hide, hay en el mercado otros productos interesantes y sencillos que pueden mejorar nuestro camuflaje, como son las capelinas de camuflaje y las redes de camuflaje, estas son telas especiales que simulan elementos naturales y que dan muy buen resultado a la hora de pasar desapercibidos. Además de para la fauna, es conveniente pasar desapercibidos para los personas que puedan pasar cerca de donde nos encontramos, ya que, podemos convertirnos en reclamo y echar por tierra echando por tierra la soledad y la tranquilidad necesarias para trabajar con fauna en libertad.


En la imagen, un fotógrafo camuflado con una red de camuflaje ligera de tonos muy parecidos a la vegetación del entorno.

Usar el vehículo para observar y fotografiar

La fauna no se deja ver normalmente, ya que el hombre supone una amenaza para ella considerable. Pero algunas especies y en determinadas situaciones, no detectan la figura de un vehículo como una amenaza. Esta circunstancia se puede aprovechar para realizar fotos de fauna guardando algunas medidas de seguridad, entre ellas:

– Que el vehículo este estacionado, en el arcén o en una zona donde no ponga en peligro a otros vehículos que puedan circular cerca.

-Una vez estacionado abrir la ventana y estabilizar el objetivo sobre ésta si es muy pesado o hay poca luz.

– Hay varios elementos en el mercado para fijar la cámara a la ventana del coche, en su defecto un simple saquito de tela relleno de garbanzos  – denominados bean bag– puede dar buen resultado.

– Colocar una red de camuflaje sobre las ventanas del coche evitará que se vea nuestra figura, aumentando el grado de eficacia del sistema.

  • Lo ideal es que el vehículo sea todoterreno, ya que a veces es necesario circular por pistas y caminos en mal estado, algo inevitable si nos queremos introducir en un hábitat natural, por lo que se deben de respetar las normas de circulación  establecidas al respecto. 
  • En el caso de realizar fotografías es importante que no sea el mismo fotógrafo el que conduzca, sino que vaya de copiloto, ya que ganaremos tiempo para poder fotografiar especies que se mantienen pocos segundos cerca del vehículo, ya que en muchas ocasiones cuando detectan la parada de este, se marchan.

Es conveniente no asomar excesivamente el teleobjetivo por las ventanillas y apagar el motor para evitar ruidos y vibraciones innecesarias que puedan afectar a la estabilidad de la imagen

Mamíferos en la nieve

Ya es complicado observar fauna en un entorno invernal, así que su fotografía se complica debido a la dificultad de progresar en por terrenos cubiertos de nieve y hielo. Debemos de tener especial cuidado en la medición de la luz, ya que al fotografiar una silueta oscura en un entorno muy luminoso como es la nieve, hace que el fotómetro de nuestra cámara evalué de forma errónea la escena, produciendo un resultado en el que el sujeto se ve muy oscuro.

 Hoy en día la medición ponderada al centro y la medición puntual del fotómetro de las cámaras más avanzadas  pueden arreglar este problema. Sin embargo el fotógrafo debe estar atento para que no se pierdan las pocas ocasiones de disponer de una especie animal en su entorno invernal. Una de  las posibles soluciones es la de sobreexponer uno o dos puntos la exposición, de esta manera podemos  acertar en el equilibrio de luz de la escena.; cabe otra posibilidad, usar un flash de relleno, pero éste deberíamos haberlo instalado previamente, cosa que no siempre da tiempo a realizar;  por último, si la toma se realiza a ras de suelo de manera que en la composición de la escena haya más cielo que  nieve, la medición será más correcta.

Si queremos que se vea el hábitat en el que se desenvuelve una especie es conveniente, si se trabaja con focales largas, abrir un poco el diafragma para que se pueda ver con cierta nitidez no sólo el sujeto sino también el fondo.


Para realizar esta fotografía de un macho de cabra montés (Capra pyrenaica hispanica) cerca de la cumbre del Mulhacén,  tuve que permanecer semi oculto entre unas rocas el tiempo justo para hacer  dos o tres tomas debido a que al advertir mi presencia comenzó  a correr y desapareció de mi vista en pocos segundos.

Fotografiar mamíferos al anochecer

La fauna en general y sobretodo muchos mamíferos son de actividades crepusculares y nocturnas, debido a que es entonces cuando se sienten menos amenazados por el hombre. Esto hace más difícil aún su fotografía, ya que a la dificultad de localizarla, debemos unir la de realizar la fotografía en total oscuridad.

Unidad de emisión de infrarrojos para activar la cámara de fotos al paso de un animal.

 El método más utilizado es la fotografía con barreras infrarrojas, que consiste en la colocación de un haz de luz infrarroja (que no ve el animal) que al cruzar sobre él, cierra un circuito eléctrico compuesto por cámara y varios flashes, disparando automáticamente el obturador y realizando la fotografía.

Este método tiene la ventaja de no tener que esperar al animal; el problema es que  no es  un método infalible, son muchos los intentos que pueden fallar debido a problemas técnicos (falta de batería, desajuste de un empalme eléctrico, etc…), además de que el animal no pase por donde esperamos como son los lugares de paso habituales o en su defecto lugar donde previamente se ha colocado algún tipo de cebo que ayude a llamar la atención de éstos. La iluminación se debe de hacer con más de un flash (activados por células fotoeléctricas) si se quieren conseguir escenas sin sombras importantes. Hay que tener en cuenta  que el ambiente nocturno no se debe de eliminar, ya que al fin y al cabo se trata del comportamiento normal de la especie.

Ejemplar de garduña en libertad fotografiada gracias a las técnicas con barrera infrarroja

Por último es aconsejable, para practicar este tipo de fotografía tener los permisos necesarios y estar asesorados por una persona, agente forestal, biólogo o cualquier persona que conozca bien los hábitos de la especie para evitar tener que abandonar por falta de resultados. Los parámetros habituales para trabajar son diafragmas cerrados, de f8 a f11 y una la máxima velocidad de sincronización que permita la cámara con el flash, normalmente 1/250 seg.

El enfoque se debe de ajustar previamente de forma manual y cuidar el encuadre para que no aparezcan elementos que molesten o dificulten la composición de la toma, serán pocos los resultados positivos, por lo que es conveniente dejarlo todo muy preparado. El equipo es conveniente dejarlo muy camuflado, evitando brillos y si es posible dejar en el mismo lugar equipos simulados para que durante los días que no se realicen imágenes la fauna se acostumbre a ver esos elementos nuevos.