Observando estrellas

Observar el cielo al anochecer es una de las experiencias más gratificantes que pueden realizarse en la naturaleza. Una vez que lleguemos al lugar apropiado buscaremos una posición cómoda (sentado o tumbado) para poder quedarnos unos minutos mirando la cúpula del firmamento.

Paisaje estrellado en el Altiplano de Granada, una de las mejores zonas para observar el cielo nocturno

Será entonces cuando recordemos la grandiosidad de nuestro universo y la belleza de las infinitas luces que brillan y parpadean. Según se haya acostumbrado la visión a la oscuridad podremos distinguir las diferentes constelaciones y podremos localizar las estrellas más brillantes del firmamento.

Para observar las estrellas en buenas condiciones es conveniente buscar un lugar que esté alejado de los núcleos urbanos. Hay dos herramientas que nos ayudarán a ver con más detalle las estrellas: los prismáticos y el telescopio. El único inconveniente es el frío que, según sea la climatología, pueda afectarnos. Es recomendable llevar ropa de abrigo y una linterna.

Si podemos permitírnoslo, dormir bajo las estrellas se puede convertir en un recuerdo inolvidable. Bastará una colchoneta aislante y un saco de dormir para experimentar una noche bajo el influjo de nuestros cielos. Comprobaremos como todas las estrellas giran alrededor de la estrella Polar, cambiando su posición a lo largo de la noche, por lo que veremos un cielo diferente cada cierto tiempo.

Anochece en la Sierra de la Sagra, momento en el que van apareciendo progresivamente infinidad de estrellas.

Granada cuenta con muchos lugares idóneos para la observación astronómica. Suelen ser lugares elevados que nos permitan tener una visión amplia con un horizonte lo más bajo posible. La sierra de Castril y la sierra de la Sagra son lugares muy apropiados para realizar observaciones nocturnas en la provincia de Granada. Tambien desde las cumbres de Sierra Nevada y la Sierra de Baza.

UN POCO DE TEORIA SOBRE LAS ESTRELLAS

Las estrellas son esferas de plasma que se mantiene unido gracias al equilibrio entre la fuerza gravitatoria de la masa que la conforma y que tiende a agruparla y el gas que tiende a expandirse. Las estrellas son altamente energéticas debido a las reacciones nucleares que se dan en su interior, de una gran potencia.

La estrella más cercana a la Tierra es el Sol. Las estrellas son visibles a simple vista desde la Tierra durante la noche, apareciendo como una diversidad de puntos luminosos fijos en el cielo debido a su inmensa distancia de la misma.

Parecen estar fijas, manteniendo siempre la misma posición relativa en los cielos, año tras año. Pero no es así; en realidad, todas esas estrellas están en rápido movimiento, aunque a distancias tan grandes que sus cambios de posición se perciben sólo a través de los siglos.

El número de estrellas observables a simple vista desde la Tierra se ha calculado en unas 8.000, la mitad en cada hemisferio. Durante la noche no se pueden ver más de 2.000 al mismo tiempo, el resto quedan ocultas por la neblina atmosférica, sobre todo cerca del horizonte, y la pálida luz del cielo.

Los astrónomos han calculado que el número de estrellas de la Vía Láctea, la galaxia a la que pertenece el Sol, asciende a cientos de miles de millones.

Históricamente, las estrellas más prominentes fueron agrupadas en constelaciones, y las estrellas más brillantes pasaron a denominarse con nombres propios. La estrella más cercana a la Tierra, aparte del Sol, es Próxima centauri que está a 39,9 billones de kilómetros, o 4,2 años luz.

Si se quiere distinguir el brillo en mitad de la noche de los planetas y las estrellas, basta con analizar cómo es la luz que emiten: si titila, se trata de una estrella. Este titilar es debido a las turbulencias en la atmósfera terrestre.

Las estrellas tienen temperaturas muy distintas entre sí. Las más frías pueden alcanzar temperaturas en su superficie de aproximadamente 2000 ºC mientras que las más calientes pueden llegar a 50.000 ºC o incluso pueden llegar a ser más calientes.

La estrella más conocida es el Sol, cuya temperatura en su superficie ronda los 6000 ºC, mientras que en su núcleo se alcanzan los 15 millones de grados.

Normalmente, las estrellas no están distribuidas uniformemente en el universo, a pesar de lo que pueda parecer a simple vista, sino agrupadas en galaxias

Tamaño y brillo de las Estrellas

Las estrellas más grandes que se conocen son las supergigantes, con diámetros unas 400 veces mayores que el del Sol, en tanto que las estrellas conocidas como “enanas blancas” pueden tener diámetros de sólo una centésima del Sol. Sin embargo, las estrellas gigantes suelen ser difusas y pueden tener una masa apenas unas 40 veces mayor que la del Sol, mientras que las enanas blancas son muy densas a pesar de su pequeño tamaño.

TIPOS DE ESTRELLAS

Cuando miramos el cielo nos pueden parecer iguales todas las estrellas, pero se dan diferentes tipos:

  • Estrellas dobles: una estrella doble es una pareja de estrellas que se mantienen unidas por la fuerza de la gravitación y giran en torno a su centro común.
  • Estrellas variables: El concepto de estrellas variables engloba cualquier estrella cuyo brillo, visto desde la Tierra, no es constante.
  • Novas y supernovas: son estrellas que explotan liberando en el espacio parte de su material. Durante un tiempo variable, su brillo aumenta de forma espectacular. Parece que ha nacido una estrella nueva.

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