Observar la Luna

La luna es uno de los pocos astros que podemos ver a simple vista desde la Tierra. Siempre es gratificante observarla elevándose por el horizonte. Según la fase en la que se encuentre tendremos oportunidad de observarla con más o menos detalle.

La luna observada en cuarto creciente, observándose mejor los detalles de su superficie. Las manchas oscuras son los “Mares” y luego se ven los cráteres formados por el impacto de meteoritos y asteroides. Fotografía realizada con un objetivo fotográfico de 400 mm.

De hecho será durante la fase de cuarto creciente y decreciente cuando conseguiremos mejor contraste gracias a que la luz que recoge es más perpendicular a la Tierra, produciéndose sombras más alargadas de los diferentes relieves.

Para observar los detalles de la luna podemos usar unos prismáticos o. si lo que pretendemos es ver más detalles, un telescopio.

Una vez localizada la luna con el buscador del telescopio procederemos a observar los cráteres y mares con suficiente detalle como para diferenciarlos.

Hay muchos lugares emblemáticos en la Luna, como el mar de la tranquilidad, lugar donde aterrizó por primera vez el hombre, concretamente el 20 de Julio de 1969.

OBSERVAR LA LUNA LLENA DESDE LA TIERRA

Cada veintiocho días podemos disfrutar de un acontecimiento en los horizontes de nuestro entorno: la salida de la luna llena. Cuando casi es de noche, justo después de ponerse el Sol y por el Este, comienza a asomar una luz tenue y cálida sobre el horizonte: es la luna llena, que comienza a elevarse lentamente en el cielo.

La Luna gira alrededor de la Tierra, acompañándonos en nuestro viaje alrededor del Sol. Tarda el mismo tiempo en girar sobre sí misma, que en girar alrededor de la Tierra, por eso siempre nos muestra la misma cara.

Salida de luna llena tras las cumbres de Sierra Nevada

Aún hay algo de claridad y su silueta circular nos atrae, como si fuera un hechizo, una señal que nos envía la misma vida y que nos invita a sincronizarnos con el ritmo del universo, donde todo parece moverse muy lentamente.

Es posible que nos sorprenda en un momento determinado o por el contrario, conociendo el calendario lunar, podamos acercarnos a un lugar apropiado, desde el que contemplar la escena.

Otro factor que nos puede influir es el tipo de horizonte; no es lo mismo verla aparecer sobre las montañas que sobre el mar. Si queremos ver salir la luna sobre las montañas, necesitamos darle más tiempo a que aparezca, por la altitud de las montañas. En el mar es diferente, la luna no suele tener ningún obstáculo natural que nos oculte su visión. Además, se da la circunstancia de que en el horizonte marino queda reflejada su luz a través de las olas, dejando un hermosos rastro de luz dorada y brillante que nos conduce hasta ella.

Salida de luna llena sobre el mar Mediterráneo, desde la playa de Calahonda

Puede ocurrir que las nubes puedan taparnos el escenario, pero esto podemos también preveerlo consultando el parte meteorológico.

En la provincia de Granada hay muchos lugares desde los que disfrutar de esta escena, sin embargo hay algunos que por sus características (sobretodo altura y orientación) nos ayudarán a percibir con más intensidad el acontecimiento como por ejemplo: las cumbres de Sierra Elvira en la vega de Granada, la playa de Calahonda, el mirador de Víznar en la Sierra de Huetor, el embalse de San Clemente en la comarca de Huescar o el Mirador del embalse de Negratín en la Hoya de Baza.

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