Observar la Vía Láctea

Cuando miramos el cielo nocturno desde un lugar oscuro, nos llama la atención una banda blanquecina y difusa que recorre de un lado a otro el firmamento. Es la Vía Láctea, la galaxia donde habitamos. Estamos situados en uno de sus brazos, desde el cual podemos ver el resto de la galaxia en diferentes ángulos según la hora y la época del año y el hemisferio terrestre desde el que observemos.

El arco de estrellas sobre la laguna es la Vía Láctea observado con una cámara fotográfica.

A simple vista se detecta en cielos muy limpios y con baja contaminación luminosa, pero gracias a la sensibilidad de los sensores fotográficos podemos captar su presencia de forma más contrastada, obteniendo más detalles de su forma y colores. Utilizando un objetivo fotográfico gran angular captaremos la Vía Láctea en su totalidad.

Según su forma hay diferentes tipos de galaxias, la nuestra es una espiral barrada y se forma parte de un conjunto de unas cuarenta galaxias llamado Grupo Local.

La galaxia esta formada por tres partes distintas: un núcleo central, un disco con brazos espirales que giran alrededor del núcleo y un halo esférico. El sistema solar se encuentra a 28.000 años luz del centro de la Galaxia, en el llamado brazo de Orión.

El centro de la Vía Láctea es la zona mas luminosa y la que muestra la figura de un caballo negro .

En la Vía Láctea hay más de cien mil millones de estrellas que orbitan en torno al centro de la Galaxia. El Sol tarda más de 200 millones de años en completar su órbita galáctica, pero las estrellas situadas más al interior tardan menos tiempo.

A lo largo del plano central de la galaxia existen varias regiones de gas y polvo llamadas nebulosas. Las nubes de polvo interceptan la luz de las estrellas más distantes tras ellas.

Para fotografiar la Vía Láctea utilizo diferentes objetivos gran angular y los parámetros estándares más utilizados son un diafragma de f2,8 y 30 segundos de obturación con una sensibilidad de 3200 ISO. Recomiendo el uso de un trípode y enfocar manualmente previamente el objetivo.

Los resultados fotográficos son espectaculares, ya que magnifican la cantidad de estrellas que puede ver nuestro ojo a simple vista, por lo que se trata de una escena de realidad aumentada. Hay “apps” que pueden descargarse en un smart phone y que nos ayudan a localizar la posición de la Vía Láctea respecto a nuestra posición en una fecha y hora concretas. Una de las más conocidas es “photophills”.

Con una montura ecuatorial motorizada como las que usan los telescopios, pueden obtenerse imágenes más detalladas de la galaxia.

Es una experiencia muy recomendable observar el cielo nocturno y el concepto de “galaxia” se nos revela más cercano cuando miramos la que nos conduce a través del universo.

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